Inglis Pitinglis

Esta mañana, muy temprano y como cada mañana, íbamos de camino a la oficina cuando en esta carretera del demonio que es la M-40, hemos sido arrollados por un camión.

Jose pensaba que era un camión de la basura. Hombre, a esas horas es entendible dicha confusión. Blanco y verde. Por esa regla de tres también podría haber sido la bandera de Andalucía sobre ruedas. Pero no. Era un camión de reparto, o eso creemos. 


En la parte superior había rotulado un Roland con letras chulas, nada que ver con esas otras leyendas del tipo "Lisardo y Yarei mis dos soles" o "Jesús me acompaña" tan propias de las carreteras españolas. Supongo que es el típico camionaco propio que trabaja para empresas, pero a menos que el conductor se llamara Roland Patrick, me temo que era un currito a sueldo del tal Ronald, de ahí que señalara al camión diciendo con cierta prepotencia "is not my responsability", vamos, que el marrón del porrazo se lo iba a comer el jefe, que es como debe ser, y éste trasladará dicha responsabilidad a su seguro, Royal Insurance, que veremos a ver si es tan royal y tan insurance.  


Con matrícula de Irlanda y su volante a la derecha, como dios manda en su pueblo, que no es buen lugar ni siquiera para conducir -no me refiero a Irlanda, sino a la derecha- al menos en España. Palabra de la Guardia Civil.

Una piensa que sabe hablar inglés de nivel medio, hasta que se encuentra en una situación como esta, en la que tras el choque baja del camión un señor casi pelirrojo o no tan rubio como la cerveza, de ojos azules y mejillas sonrosadas y se toca el pelo y se frota los ojos, y entre decenas de palabras apenas puedo entender un "is not my responsability" y me pongo chula y suelto un "duyuespikinglis" al más puro estilo vallecano, y Patrick, ve el cielo abierto. Solo por un segundo, claro. 


No es lo mismo mantener una conversación sobre el tiempo que intentar explicarle que al no ver que nos estábamos incorporando en el carril y al llevar el volante a la derecha nos ha pegao un meneo en el lateral derecho de la puerta trasera que menos mal que no iba mi Marco que si no le machaco... a ese nivel de inglés no llego. 


Cuando me he dado cuenta de que he dicho "sid de pass" para referirme a "ceda el paso" , y porque él seguía en sus trece de "is not my responsability" que yo he pensado que tenía razón, que la responsability es del gilipollas al que se le ocurrió poner los volantes a la derecha,y porque hacía frío y ya estaba un poco hasta el coño pensando que no iba a haber entendimiento, he llamado al 062, solicitando acudiera La Guardia Civil para mediar.Y han mediado media hora tarde.

Esa pareja de la Guardia Civil casi de chiste, don muchachetes, uno morenete con gafas y con cara de yo "habloinglesquetecagas" y otro de segundoncillo de casi bulto, de voy porque tenemos que ir dos, con sus pistolones pegando al bolsillo del pantalón, que nada más verlos se me ha venido a la cabeza Froilán y su frigopie y a su abuelo mataelefantes; nos saludamos, le mostramos la parte dañada del coche, le contamos cómo ha sido, y a todo esto Patrick flipando con los panchos, y se dirige a él el listo de los picoletos, adopta posición de autoridad y le ha soltado un "yu trankil" que por pocas me da algo.
 
Yo me he dado la vuelta para evitar descojonarme delante de "El cuerpo" y he visto que estábamos justo enfrente del edificio en el que vivia Letizia Ortiz, y se me ha pasado por la cabeza la imagen de ésta llorando cuando se suicidó la hermana... joder, la mente por distraerse a veces piensa una cosas más raras!

En su inglés de Talavera le ha pedido al irlandés que sacara la documentación, y mientras despachaba to chulito con el guiri, yo le explicaba al compañero cómo había ocurrido todo, simulando el accidente con dos cigarros de Fortuna sobre el capó. 


Esto de hacer croquis improvisados sobre cualquier superficie lo he aprendido de mi padre, que es muy amiguito de echar mano de tenedores, pepinillos o bolis para hacer la reconstrucción de los hechos de acontecimientos dignos de ser expxlicados con cierta rotundidad. Y me ha salido que te cagas, porque le ha quedado clarísimo. Luego le he preguntado si era extremeño, más que nada por acabar de llevármelo a mi terreno, y el mocito me ha dicho que no, que era de Cartagena. 


La pregunta no aguardaba una respuesta certera, más bien era un guiño en plan "somos españoles qué bien nos entendemos", y ya se ha enrollao y me ha estado contando que lleva dos años en Madrid, que hace mucho frio, que vamos... que si me llega a molar me lo ligo. Pero no es mi tipo. A mi los pimpines de veintitantos no me ponen nada, y menos los segundones.



Yo he temido en el momento de aportar la documentación, que Jose hubiera olvidado la cartera en casa, algo muy habitual en él, pero por suerte DNI, permiso de circulación, ITV y recibo del seguro estaban cada cual en sitio, lo que me ha supuesto un alivio brutal.



Los daños no han sido nada que no pueda solucionarse en un taller, la putada, ya se sabe, es el tiempo que pasa hasta que se arregla, por eso hasta me rio ahora. Me encantaría saber la opinión que se ha llevado el ciudado irlandés del inglés del picoleto. 


No somos exportables, a nivel de lenguas estamos en pañales. Creo que tardaré tiempo en olvidar ese momento "yu tranquil", joder, que con un keep calm o algo parecido yo habría salido del paso, pero ese complejo de pronunciación que tenemos la mayoría de los españoles me ha impedido cruzar más palabras con Mr. Patrick. 


Aunque teniendo en cuenta la hora que era y la voluntad que ha puesto el chaval, hasta es de admirar que se haya puesto chulo a pesar de que él mismo se haya dado cuenta de que tenía menos idea de inglés que yo.

The End

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