Mariano
Como era de esperar, Pepé Pitufo consiguió ayer más de lo que esperaba, la victoria de sus incondicionales azules, y la derrota del rojerío socialista. Una pena. Me costará asimilarlo. Espero que con el paso del tiempo, y con el cumplimiento de sus promesas se atenúe el rechazo frontal que me produce el aburguesamiento rancio y pestilente de esta derecha no tan centrista como dicen y más extrema de lo que imaginamos. Estos hombres y mujeres de bien, desde luego lo tienen muy difícil, esa es la realidad, pero como tienen línea directa con el Todopoderoso, quizás se obre el milagro de los panes y los peces. Lo normal sería que se quedaran ellos con los peces y nos dejaran a nosotros los panes, que para eso dicen que es comida de tontos. Somos tontos. Qué le vamos a hacer. Porque visto lo visto, no se puede ser prudente, ni demócrata, ni políticamente correcto. Visto está que nos va la marcha, así que ahora desde la oposición, leña al mono que es de goma, y si no lo es, lo parece. No ...