Gran Hermana

Aunque llevaba varios dias viendo los cebos de la próxima edición de GH me he llevado una sorpresa cuando han dicho en Sálvame que empieza mañana. Yo soy de las que los veo (estos programas), y no me duelen prendas reconocerlo. Es más, como la tecnología avanza que da gusto, nosotras, que teníamos por costumbre comentar los "grandes hermanos" anteriores enviándonos sms entre cuatro durante las galas, ya he creado un grupo para "wasapearnos". La pena es que Lourdes a nivel tecnológico se estancó en Amar en Tiempos Revueltos, y claro, no es lo mismo... habrá que combinar la información con los sms, casi obsoletos por obra de los smartphones y sobre todo gracia de WhatsApp. Las arrugas ya no son rasgos de envejecimiento, no hay nada más en contra de la contemporaneidad que no estar al tanto de una serie de conceptos mínimos. Por eso a dia de hoy, hablar con alguien de 30 a 40 años a quien una tablet le suena a chocolate, que piensa que un trending-topic es un cocktail, y que cree que pedir un revelado de fotos on line es poco menos que una hazaña está out.


No puede imaginar quien no lo sepa las ventajas que ofrece esta ventana al mundo que es la red, desde hacer la compra en el súper sin tener que empujar más carrito que ese virtual que aparece en la ventana de pedidos a darse un paseo por el Louvre sin tener que ir a Paris.. no es lo mismo, claro, pero lo que es innegable es que las posibilidades son de cuantiosas inabarcables, a pesar de que hay quien aún se aferra al tópico de que internet es porno, ligoteo y fraude. No es bueno sintentizar hasta ese punto. Es verdad que es caldo de cultivo de pederastas, también que es una forma de conocer gente y establecer relaciones, y que puede darse el fraude tanto en ambos sentidos como en el económico, pero son muchísimas más las ventajas, no en vano, si hay algo que proporciona de manera extraordinaria e impensable hace apenas unos años, es información... lo que viene siendo el cuarto poder en la escala que originariamente estableció Montesquieu.


Por eso no entro en GH. Mejor dicho aún, a la pregunta de ¿por qué no vas a Gran Hermano?, mi respuesta sería por si me cogen. Cuando alguien dice "yo no tengo nada que esconder" salgo corriendo. Una de dos, o miente descaradamente o miente inconscientemente, que es casi peor. Para empezar, yo tendría que esconder mis lorzas, que una cosa es que las pasee por las playas del mundo -esta frase me ha quedado supercosmo- y otra muy distinta que comparta dicha inturgencia con 11 piraos más que no conozco de nada, mientras una cámara pretende un zoom directo a mis estrias y los de Sálvame recuperan la captura de ese momento de flacidez obscena y la ponen como imagen fija en el videowall mientras Kiko Hernández se come un bocata de chorizo y Lidia Lozano se marca un chuminero. Hasta ahí podíamos llegar.


Naturalmente, no es lo que peor me sentaría que miles de desconocidos hablaran de mi. Me imagino a la típica compañera de instituto pedorra y trepa que llama para decir que era superamiga en el instituto hasta que le quité al novio, fíjate tú que trola, cuando cualquiera que me conociera en aquella época de sobra sabe que pasaba más tiempo en el Parque Azorín que en clase, y que entonces no estaba de moda quitar novios, sino ronear con profesores, todo un clásico del morbo adolescente. Yo me enamoré de al menos tres, y apenas conseguí que se fijara en mí uno. Santiago se llamaba el hombre. Un morenazo con bigote, su acento extremeño, una manos preciosas, esos pantalones de pana convirtiendo su "geografía" en ardor intra-extra uterino.. y una forma de mirarme... oh.. tantas cosas nos dijimos con los ojos, que acabé repitiendo!! Era vecino de Norma Duval, pero yo le gustaba más, dónde va a parar... Ahora que recuerdo... hubo otro, un tal Celedonio, de matemáticas, que me tuvo loca durante mucho tiempo... pero este fue un enamoramiento de esos raros, pura admiración a su inteligencia, porque desde luego el tio era feo de cojones, y siempre tuve la sensación de que le olían los pies. Sería por esos mocasines como de niña de colegio de monjas que llevaba siempre... no me cuadraban sus pies con el resto del cuerpo, y menos aún con esa cabeza  que para mí en aquel entonces era el summun de la sabiduría. Hoy en cambio, estoy convencida de que los de "letras" somos más listos -y más guapos- y que lo de "ciencias" son feos y tontos que para disimular complejos van de superlistos por la vida haciendo cálculos de cosenos, y logaritmos y gilipolleces de esas que vienen en las calculadoras y salen pulsando un botón sin tener que hacerse el chulito ni tirarse el pisto en la pizarra desarrollado un quebrado.


A las rubias superdelgadas les molaban los profesores de Educación Física aunque fuesen truños, eran el premio gordo. En mi clase había dos, mari, que se los rifaban, sobre todo a un tal Fernando. Vamos, que una de ellas muy modosita y tirando a fea se lo llevó al huerto, se quedó preñá -entonces las mujeres no se embarazaban, se preñaban- y hasta se casó con él. Al cabo de los años, se puso de morena... total, ya no tenía que competir con ninguna...


Me están entrando unas ganas locas de buscar en Facebook a Santiago... pero claro, con ese nombre y un apellido tan español como Llorente, lo llevo clarinete. A ver si los de FB inventan un filtro para buscar a la gente por los ojos, y en ese caso, claro, le encontraría muy fácilmente. No tendría nada más que poner "ojos miel que arrojan fuego y apartan la mirada cuando se cruzan en el portal con los de Norma, por facha" Con lo fácil que sería así!


Bueno, quizás si me viera en GH me buscaría... umm... no, no creo, no es de esa clase de hombres que ven esa clase de programas...  Un momento, lo estoy visualizando... la audiencia, con un 69% de los votos -yo por menos no salgo- ha decidido que la ganadora de GH es Flooooori ....y durante la entrevista Mercedes (Milá of course) da paso a una llamada en directo...oyoyoyoy qué nervios... y yo, todo emocionada en plató, en cuanto intuyo sus ojos de miel por su voz de caramelo, siento un penelopazo y suelto Peeeeeeeeeedro... como aquella noche de cine de los Oscar, y mi Santiago, con ese humor que él tenía suelta Paaaaaaaaaaaaablo.. y salgo del plató con camisa de fuerza... o me ponen una calle -bueno, mejor una rotonda- en Guadalix... ea, pues eso, que mañana empieza Gran Hermano...

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