Pasado mañana haces nueve meses, y aprovecho que es domingo y tengo algo más de tiempo para escribirte otra de estas cartas que algún día leerás. Parece que fue ayer cuando naciste con tu carita sonrosada y tu cuerpo de lechoncete y ya ves, año y medio contigo, la mitad dentro de mi y la otra fuera. Te has convertido en un bebé espabilado que crece sano a la velocidad del rayo, aunque yo sólo lo note cuando para comprarte ropa ya tengo que buscar en la sección de niño porque no hay pijama que albergue tus doce kilos repartidos en poco menos de 80 centímetros. Ya tienes dos dientecillos como dos agujas afiladas que quieren enganchar todo cuanto te rodea y que encuentran el mejor bocado en mi hombo, el que siempre estará al lado del tuyo, siempre. Me emocionas. Me haces de reir. Me desesperas cuando quieres dormirte y no puedes porque te distraes con cualquier cosa. No en vano, Yoly dice que eres como "la vieja el visillo", y te pones muy gracioso cuando te asomas para ver lo que se cuece en cualquier parte. Te ries a carcajada limpia y en ese momento se para el mundo, porque no hay nada más. Tu risa que invade cada rincón de la casa, y atraviesa paredes y perfora la piel y se convierte adentrándose en mi cuerpo en vitamina, analgésico, locura, esperanza, vida.
Empiezas a echar tus primeros pasos y la torpeza de esos primeros pasos se asemeja a los de las supermodelos cuando desfilan sobre esos tacones imposibles, arrastrando un pie tras otro con la dificultad propia del comienzo de una nueva etapa. Los abuelos están cada día más locos contigo. Te cuidan mientras mamá y papá trabajan, y les quitas el sueño, pero a cambio les has devuelto la alegría. Alegría que en breve se verá aumentada con la llegada de Fran. Por ahora crece en la tripota de tu tia Azucena y dentro de unos meses le vermos la cara. Hoy se ha puesto a llorar contigo en brazos, dice que te quiere mucho, y es verdad, pero yo creo que se ha emocionado porque tiene ganas de que nazca su bebé, y seguramente un poco de miedo... es normal. Recuerda que cuando te tuve dentro me volví medio loca con tantas sensaciones.
Yo también tengo ganas de que nazca, es mi primer sobrino!!! Muchas veces cuando papá trabaja en fin de semana y nos quedamos solos, imagino cuando tu tia tenga que trabajar esos fines de semana odiosos y nos quedamos cuidando del primo, y le haré esos purés que tanto te gustan,y nos pasaremos el dia cambiando pañales y jugando, y me quedaré embobada mirandoos. Y se me saltarán las lágrimas de emoción. Me encanta imaginar ese momento.
Tú has vivido tu primera Navidad. Aunque no tengas aún edad para disfrutar y apreciar un regalo, te lo has pasado pipa abriendo paquetes. Esa cara de sorpresa al rasgar el papel de todos los regalos que te han hecho es ya en sí motivo de celebración. Bien es cierto que ha habido algunos dias que has batido terribles record de no dormir. Sin ir más lejos, el dia de Nochevieja, doce horas sin dormir, es sin duda mucho para un bebé... y la abuela me tranquilizaba diciendo "no te preocupes, el chiquillo sabe que es fiesta y por eso no quiere dormirse, no ves que le gusta el cachondeo"... al dia siguiente, tuve un pequeño percance. Fui a cogerte en brazos y sentí una sacudida horrible. Una contractura con rotura fibrilar. Y va el médico y me dice que no te coja. Ja, qué gracioso el médico!! Tendré que ser más precavida y fortalecer mis músculos a la vez que crecen los tuyos, porque si no, cariño mío, vamos apañaos. Te trajeron muchas cositas los Reyes Magos, hasta un triciclo, fíjate con lo chico que eres, así que de aquí a nada, que empiece a hacer solecito por las tardes y no haga mucho frio vamos a pasar de las cuatro a tres ruedas.
Mañana toca revisión con el pediatra y la enfermera, otra que está "enamorada" de tí, así que prepárate a que te toquen la cara que no te gusta nada... y que se prepare ella como se acerque mucho, que de un manotazo le arrancas la mascarilla esa que lleva siempre, ya ves tú, que sus motivos tendrá para ponérsela, pero a mí me da que es que le canta el pozo a cieno y la utiliza como barrera cuando de la pone y como anestesia cuando se la quita... por eso te quedas K.O. cuando te tumba sobre esa regla de acero para medirte... si no de qué ibas a estar tu quieto más de un segundo!!
Te amo, vida mía, a cada instante...
Empiezas a echar tus primeros pasos y la torpeza de esos primeros pasos se asemeja a los de las supermodelos cuando desfilan sobre esos tacones imposibles, arrastrando un pie tras otro con la dificultad propia del comienzo de una nueva etapa. Los abuelos están cada día más locos contigo. Te cuidan mientras mamá y papá trabajan, y les quitas el sueño, pero a cambio les has devuelto la alegría. Alegría que en breve se verá aumentada con la llegada de Fran. Por ahora crece en la tripota de tu tia Azucena y dentro de unos meses le vermos la cara. Hoy se ha puesto a llorar contigo en brazos, dice que te quiere mucho, y es verdad, pero yo creo que se ha emocionado porque tiene ganas de que nazca su bebé, y seguramente un poco de miedo... es normal. Recuerda que cuando te tuve dentro me volví medio loca con tantas sensaciones.
Yo también tengo ganas de que nazca, es mi primer sobrino!!! Muchas veces cuando papá trabaja en fin de semana y nos quedamos solos, imagino cuando tu tia tenga que trabajar esos fines de semana odiosos y nos quedamos cuidando del primo, y le haré esos purés que tanto te gustan,y nos pasaremos el dia cambiando pañales y jugando, y me quedaré embobada mirandoos. Y se me saltarán las lágrimas de emoción. Me encanta imaginar ese momento.
Tú has vivido tu primera Navidad. Aunque no tengas aún edad para disfrutar y apreciar un regalo, te lo has pasado pipa abriendo paquetes. Esa cara de sorpresa al rasgar el papel de todos los regalos que te han hecho es ya en sí motivo de celebración. Bien es cierto que ha habido algunos dias que has batido terribles record de no dormir. Sin ir más lejos, el dia de Nochevieja, doce horas sin dormir, es sin duda mucho para un bebé... y la abuela me tranquilizaba diciendo "no te preocupes, el chiquillo sabe que es fiesta y por eso no quiere dormirse, no ves que le gusta el cachondeo"... al dia siguiente, tuve un pequeño percance. Fui a cogerte en brazos y sentí una sacudida horrible. Una contractura con rotura fibrilar. Y va el médico y me dice que no te coja. Ja, qué gracioso el médico!! Tendré que ser más precavida y fortalecer mis músculos a la vez que crecen los tuyos, porque si no, cariño mío, vamos apañaos. Te trajeron muchas cositas los Reyes Magos, hasta un triciclo, fíjate con lo chico que eres, así que de aquí a nada, que empiece a hacer solecito por las tardes y no haga mucho frio vamos a pasar de las cuatro a tres ruedas.
Mañana toca revisión con el pediatra y la enfermera, otra que está "enamorada" de tí, así que prepárate a que te toquen la cara que no te gusta nada... y que se prepare ella como se acerque mucho, que de un manotazo le arrancas la mascarilla esa que lleva siempre, ya ves tú, que sus motivos tendrá para ponérsela, pero a mí me da que es que le canta el pozo a cieno y la utiliza como barrera cuando de la pone y como anestesia cuando se la quita... por eso te quedas K.O. cuando te tumba sobre esa regla de acero para medirte... si no de qué ibas a estar tu quieto más de un segundo!!
Te amo, vida mía, a cada instante...
Comentarios
Publicar un comentario